30 de mayo de 2009

SIEMPRE EXISTIÓ



Dijiste de él el orgasmo diurno..

Dijiste...
Dijiste...

Descartaste
de una vez
a la suerte,
a la espera
al futuro,
al AMOR.
Negaste su nombre.
¿Recuerdas que NEGASTE
su nombre?
QUISISTE volverlo olvido
sin saber que él sería lo más importante
sin saber que
de noche,
por las noches,
de día,
su luz.
SU LUZ.

La de sus ojos,
donde miraste tu propia cobardía,

ahí donde dejaste el reflejo de tu horror.

Tuviste de él,
sin horarios,

tirados en el pasto,
en la cama de un hotel hablando,
contando santo y seña de la vida,

de no poder dormir,
de golpearnos en el pecho,
de las lágrimas,
de palabras antes siempre calladas.

Sin saber que tú siempre estuviste en él.
En él.

En él.

En cambio no quisiste que él fuera para ti lo otro...
lo que YA ERA:
Eternidad.
Coincidencia.

VERDAD.
Y entonces
moverte.
Volverte MENTIRA.
Quedarte en negros,
como televisión de hotel sin pornografía.

SÍ,
SIEMPRE EXISTIÓ.
Y lo único que hiciste fue acariciarte el abdomen,
mirar al cielo
a la estrella más roja,
a la más brillante,
MINTIENDO.

12 de mayo de 2009

CREÍ QUE EL MUNDO SE IBA A ACABAR

Y ME HICE EL TATUAJE NÚMERO DOS, sí the second one, le deuxiemme, la segunda parte, la continueishon. Y es que después del virus y del temblor (¿qué le dijo México a la influenza?) todos pensamos que había llegado del Apocalipsis y entonces dije: "me haré otro tatuaje antes de morir".

Pero resultó que todavía no era tiempo de Apocalipsis y ¡zas! me chamaquearon con todo y nuevo tattoo.

Jajaja, obvio no. La verdad es que sí es cierto que esto de los tatuajes se le vuelve a una una adicción. En principio quise continuar la lunita, pues le faltaba una coloración, pero también pensé: "ese tatuaje está muy solo, le vendría bien un acompañante".
Pensé en algo que tuviera que ver con el universo o con la noche o con el cielo azul -había imaginado las estrellitas tipo Rihanna en mi espalda, jua jua, pero sentí que sería una pobre copiiiona, como la Eiza González esa (oooosh, una mona de una novela), so, no me las hice- pero nada se me ocurría. Busqué y busqué imágenes que me parecieran chidas y nada. Entonces la encontré:

Cómo resistirme a esoooo!!!???
Decidí hacerme una sexy enredadera en el cuello. Para tal efecto recurrí a mi tatuador de cabecera... el VENENO!, para darme valor invité a la Citlaly caramelosa y para tener cerquitaSsSsSs una mano que morder conté con la presencia del siempre bien ponderado Aldebaráns.
Aquí está mi foto con el luchador (evidentemente a citlaly le valieron madre nuestros rostros y se enfocó en mi linda -y guauuu, delgadaaaa!!!- espalda).
Aquí empezaron a meterme aguja. Ouch :S Fue así o más dolorosoooo!
En todo momento me resistí a las fotos que mostraran mi bajo umbral del dolor.
En el taller venenoso se puede beber para darse uno valor. Aquí saludo a Citlaly mientras veneno me unta un remedio chino contra el dolor (aja).
Y bueno, la party estaba chida, el Aldebaráns se lanzó por las cervezas xq ya se estaban acabando. (maldita sea, mi trasero)
Aldebarán olvidó que lo había llevado para morder su mano y tuve que morderme la uña.
Aquí casito me cachan mordiéndole pal dolor pero me vi más viva y ¡zas! que lanzo una mirada siniestra mientras mis dientes sueltan en chinga la chamarra.
Aquí ya lestaban metiendo sombreado así que ya no dolía tanto.
La foto jocosa.
Aquí yastaban acabandito.
La reina Margot no fue lo suficientemente cargada así que no pudiemos captar la imagen totalmente terminada, pero nótense los rastros de sangre.
Aquí sin flash.
Mientras ellos charlaban yo sufría.
Sí, en efecto, aquí me doblaba del dolor y repetía: "que no me duele, carajo, no muerdo la chamarra porque me duela. No me duele".
Aquí la banda y yo detrás de la cámara.
Mi espalda figura en la galería de trabajos de VENENO.
Y ya, ahora soy feliz con mi nuevo -y súper sexy- tatuaje.
Publicado originalmente el 3 de mayo de 2008.

9 de mayo de 2009

AMortis

I focus on the pain, The only thing that's real


"Dicen que no le temo a la muerte y que la veo como una cabaña para descansar", le dijo al Sabio.


Éste contestó: "Ojalá no temieras al amor y aprendieras a volar".



5 de mayo de 2009

Nada es como debiera

La idea central era más bien simple. Amar. Sí, sí, darlo todo. Pero darlo bien. Estar o no. Abrazar o no. Besar o no. Confiar o no. Amarse o no. Todo o nada. Sin medias tintas. Sin intentos. Sin esperas. Sin indecisiones.

Pero las ideas simples no siempre son las más sencillas. Es del conocimiento general que éstas no ganan adeptos; son más bien desechadas por bobas e insustanciales.

La idea central fue entonces vilipendiada. Sí, sí, menospreciada, mancillada, despreciada, etcétera.

Entonces los creadores de la magnífica idea la tomaron y huyeron con ella escondida bajo un saco gris desteñido. Confiaban en que en algún lugar ésta (la idea central) fuera simple, respetada, apreciada, honrada, etcétera.

Como es natural, nadie se dio cuenta de que la idea había desaparecido. Y nadie le deseó suerte en su nuevo destino. De cualquier forma, no la tendría.

2 de mayo de 2009

Ya me harté

¿A qué hora veremos a los zombies invadiendo las calles?