11 de septiembre de 2007

La Perfección

Quise encontrar la perfección en las hojas gastadas de un libro,
en una lengua caliente,
pálida de asombro,
palpitante,
feroz,
descrita entre papilas,
cantate de musculos
y aquí vamos los dos.

Quise encontrar la perfección en el silencio,
en fatídicas historias de amor,
en un sorbo solitario de tequila,
en un hechizo sin gritos,
sin ansias,
sin desesperación.

Quise encontrar la perfección en una taza de café,
entre luces de carpa, animales, algodones y una canción,
en labios ausentes,
en un tiempo de dos que se trozó.

Pude encontrar la perfección en una sonrisa,
en la solitaria caricia de un llanto vespertino,
en un centímetro cuadrado de mi memoria,
en donde fuera un juego de dos.

Y cuando estaba condenada a vivir en la perfección
justo apareció la imperfección:
Ignorante de mi sol.
Miserable de caricias.
Patético peón de mentiras.
Elegante de decisión.
Rápido.
Fácil.
Encantador.
Casi dueño de mi.
Trepidante.
Oh, sí, oh.

Quise así porque me lo dijeron:
"Existe un mundo perfecto", dijeron.
Con manos entrelazadas haciéndose el amor,
con silencios masticando suertes definitivas,
con un camino rodeado de cielos aterciopelados
y de azul pintados,
con algún que otro arcoiris
y un sol no-enceguecedor
sino sonriente y hospedero,
tibio, cantor.

Quise con el mundo perfecto,
con la vida rosa,
con el sentido de verdad.
Quise pero mejor no.

9 de septiembre de 2007

Hacerte el amor

Hacerte el amor con el volante detrás,
oler tras tu oreja, besar tu cadera,
morder el dedo más pequeño de tus pies.

Hacerte el amor furiosa,
sentir tu sudor en mi vientre,
aferrarme a cada milímetro de tu piel.

Hacerte el amor drogada,
subirte, besarte, gritar alucinada.
Correr mil kilómetros,
morirme de sed
y encontrarte esperando,
ansiando tenerme otra vez.

Hacerte el amor de cabeza,
convertirme en un juego demente,
mirar tus lunares,
esos pelos tuyos inquietantes
y aquellos lugares vedados a ojos holgazanes.

Hacerte el amor despacio,
vendados los ojos, usando las manos,
la lengua, la boca, los labios,
talones y uñas,
caricias y callos.

Hacerte el amor en pleno aguacero,
ahogarse de tiempo, de insomnios y besos,
ahogarse en susurros,
en instantes y fuego,
ahogarse en naufragios de almas ahogadas
ahogarse y nadar para escapar de la nada.

Amores, dioses y calma

Cosmos desierto, Venus abierta
es la delicia del néctar que sale de dentro
de tu búsqueda en mí
de la sed que sacio yo en ti.
El cielo al descubierto
miradas en medio de un concierto
es la melodía la cópula
que concreta la verdad de nuestros cuerpos
de tu ternura atrapada entre mis pechos
de tus dedos anudando mi corazón resuelto
y nuestros muslos en la mitad del convenio
Cosmos estrellado, Venus dilatada
es la danza de unos labios desérticos
de tu presencia que al Edén de mi cuerpo quiere entrar
que adora rodear tu piel con calma
para adentrarse aún más
untar con miel tus venas
desencajar cada hueso tuyo
ser el inicio de la Vida
ser la que te penetre
y que seas tú quien se colme de mi muerte.
Es el lecho que perfumado se deleita
y entrama un solo pensamiento:
estar los dos siempre así
ahogados, perdidos, derramados,
saciados del uno al otro sin fin.

5 de septiembre de 2007

Tu allá, yo acá

En el término de esta historia,
en el trance de un reflector,
en las luces rojas traseras,
en la avenida mojada,
los circulos blancos,
en esta vomitiva y ridícula intersección.

En las venas trozadas y destrozadas,
en el ahogo de lágrimas que ya no saben de dónde son,
en el mareo del degüello de tanta semántica,
en ese momento justo que fue, no será y nada vale ya.

(En ese estremecimiento tuyo que no sabe dónde va,
en ti que ignoras lo que te duele,
en ese cinismo de tus ojos haciéndome el amor
-tu crees que no lo sé pero conozco perfecto el tamaño de tus pupilas cuando haces el amor-).

En mis intestinos destrozándose,
en la sonrisa falsa, en la cuenta hasta 10 forzada,
en la caricia pervertida,
en tu sueño voluble y tanta pinche contradicción.

¿Y en qué termina todo esto?
Tu presente vaciado en una noche igual de vacía a la de hoy,
el desperdicio de tus desvelos y mi pasión,
el gozo del cielo santo y el atajo urgente,
las pieles que de lejos se acercaron
y hoy empezaron a destrozarse,
los perros que odian los paseos de las tardes soleadas,
los atardeceres calientes que aman el olor de la intimidad.

Quédate con tus uñas
que yo me quedaré con mi mordida nocturna
y mi pedazo de verdad.


4 de septiembre de 2007

sin título

Fuiste esperanza y algodón,
un tejido de palabras,
una historia sin tiempo deshilvanada.

Fuiste una luz que todo iluminó,
que me llenó de espasmos la historia épica,
de idas y venidas sin decoración.
Te volviste ritmo callado,
visitante profundo,
milagro de segundos en carmín marcados.

Y sólo ayeres y mañanas,
imágenes latentes,
cepillos de dientes y tazas de baño.

Entonces la implosión vino de una sola palpitación,
de aquella primera mirada de deseo,
de esta terca imaginación.

Ahora el canto de sirenas.
Largos orgasmos.
Muerte de juerga.
Notas circenses y fosforescentes.

31 de agosto de 2007

Fotos blog

La mala
La buena

29 de agosto de 2007

Una noche en el circo


Hace casi una semana tuve chance de ir a la carpa Astros a disfrutar una buena velada nocturna. Iba a estar yo rodeada de payasos, tigres, malabaristas y un chorro de chamacos. Pero lo más importante no era eso. Lo trascendente de ese día era que -después de muchas semanas- por fin volvería a tener un encuentro con el lindo chico de ensueño y rizos oscuros.
Pos total que ese día me arreglé toda cuqui, (mi princesa me enseñó que no es bueno ir todos los días guapa a la oficina: "si no ¿cómo y cuándo los vas a sorprender?", dijo ella, con la boca atascada de razón).
Total que la ocasión ameritaba un coqueto delineo de pestañitas (ni tan chiquititas, de hecho bastante larguitas), una linda faldita, una sexy blusa y un delicioso olor nacido en el laboratorio perfumerístico de la Britney.
Allá iba yo, encaminada en el metro, bastante nerviosa, para encontrarme con el hombre que me ha hecho dejar la promiscuidad y unirme a las filas del celibato -sé que no es bueno, empiezo a resentirlo... y mucho-.
Pus que llego. Lo primero que hice al reconocerlo fue correr a darle un abrazo (¡coño que ni lo pensé, de repente estaba yo ahí, encima de él y el pobre así de "¿qué pedo con esta freak?, o sea no somos tan cuates"...!) Quienes me conocen saben que soy bastante efusiva, impulsiva y cariñosa. Así que no les extrañará esto.
Total que me encontré con que el muchacho había decidido cortar su cabello. Así, de huevos después de muchos años (no recuerdo cuántos me dijo, soy muy mala para los números) y encima sin cuestionarme ni nada (obvio que no me preguntaría, sólo bromeo) (Con lo que me gustan los greñudos, ¡coño!). Y bueno, la conversación inicial se enfocó en eso, ¿superficialidad a la máxima potencia u observación común ante el nulo miedo al cambio? Sepa. Hablemos del circo.
¡Puta! Desde que fui a uno de tantos de esos que se ponen en la carpa que está por ¡Buenavista, Buenavista, Buenavista! decidí que el circo sería mi espectáculo favorito. La neta no me late la onda de los animales en cautiverio, de hecho el par de espectáculos en que participaron 8 tigres y como 6 elefantes me pareció súper disgusting (dirían enchilandos). Dado que "apañé" en la primera fila (querían mandarnos hasta la esquina, allá donde nada se ve, casi casi como si hubiéramos estado en los harto conocidos gallineros) pude escuchar los latigazos, que de verás les duelen y mi compañero -el de los rizos recién cortados pero aún adorables- dijo que pudo ver su cara de "Huevos para todos, estoy hasta la madre de estar aquí encerrado" (palabras más, palabras menos, las groserías son de mi cosecha).
Luego vinieron los payasos y chillé de risa, los muchachos que brincaban, un chiquito adorable (sí, reitero, los chamaquitos son adorables 15 minutos y cuando son de los demás), un payaso en monociclo, suertes sobre los caballos y las chicas del aro aéreo.
En realidad me divertí mucho. La compañía fue muy buena, mejor que buena, pero ahí hay algo que aún no aplica: él demasiado en su rollo, yo demasiado dependiendo de su rollo. Tos no me aviento y nomás me quedo como Zhenli YeGon se quedó frente al gobierno mexicano mientras éste repartía su varo: milando, milando. Y cero acción.
Esta madurez que me ataca no está resultando positiva. La diversión universitaria era mejor. Aunque por ahí dicen que uno a wi-wi debe cambiar. Estoy de acuerdo, siempre y cuando los cambios no afecten a la vida sexo-sentimental de una.
En fin, al final de la jornada regresé a mi casa con aliento de algodón de azúcar, buena vibra circense en el espíritu, uno que otro roce con el objeto de mi afecto (sí, qué de hueva, pero con eso me debí conformar) y la conciencia de que una se puede comportar civilizadamente de vez en cuando pa no asustar a los prospectos que por ahí se aparecen.
Hasta aquí mi relato. Esperen el siguiente capítulo, parece que lo volveréa topar más pronto de lo que imaginamos. Todo sea por la amistad. :(
Salud y buena noche.
P.D. ¡Ah, cómo se mueve este edificio! ¡Carajo, casi me hago pipí del pinche pánico! Con el miedo que le tengo a los temblores... ¡óra sí... a momir!
Ah! Olvidé decir que en el espectáculo -casualmente- apareció una cursi-poppera rola con la que relacionaba expresamente al muchachochicho este. Patéenme si quieren, pero ya saben que la cosa melcochezca es lo mío. (Camila, pues, "Todo cambio". He dicho.

25 de agosto de 2007

¡Joder, la superstición!

Hoy estaba en pleno qué hacer doméstico cuando de repente ¡scratch, paz, cabúz, krikirtttt! ...que se me rompe un espejo, ese donde todas las mañanas se reflejaba una sonriente sandía, sobre todo cuando tiene sueños como el que tuvo hoy.
No se cayó de a solito, yo le dí un rozón, maldita fue la hora
...589 pedacitos de cristales en el suelo, no levanté ni uno. Verme reflejada 589 veces en los 589 espejitos que quedaron en el suelo hubiera resultado una experiencia más que traumática. Dejé el soporte del espejo sobre los pedazos y me apresuré a levantar todo con la escoba. Ni una sandía reflejada. Ni un reflejo ni nada.
Ahora a luchar contra la superstición... 7 años de mala suerte!
¿En el amor? ¡Ja! ¿Otros 7 más?
¡En la chamba! ¡No, por favor!
¿En el dinero..? ¡maldita sea mi pobreza actual! ¿¡Hasta dónde vamos a llegar!?
NO LO PERMITIRÉ, !AL DIABLO LA SUPERSTICIÓN!
Topo Giggio parlante me acompaña esta noche con un "¡No me quiero bañar, no, no, no, no, no!"... y eso me basta por el momento.
Chale, ánimas que no me caiga la maldición del espejo roto...

22 de agosto de 2007

Mi primera película porno

Hace aproximadamente un año y medio me descubrí afecta a las películas porno. Las había visto un par de veces. Las tenía al alcance de mi mano. Cada vez que andaba por el Eje Central las veía ahí tentadoras pero bastante conscientes de su papel, o sea, medio avergonzadas ellas. Los títulos me parecían muy vulgares, jajaja, bueno, sin comentarios, y por eso mismo me abstenía a cualquier acercamiento mayor...
Lo han de saber, nunca falta el hotel. Y pues ¡zas! En los famosos cinco letras siempre hay canales porno, muchos canales porno. Recuerdo claramente mi primera vez, por alguna razón terminé en uno con una amiga - soy hetero, nunca he tenido experiencias homosexuales ni pretendo tenerlas, y si las llegara a tener sería con Madonna o con Penélope Cruz... ambas muy guapas y bien conservadas - y pues ahí estábamos las dos enleladas frente al televisor, en lugar de estar viendo una peli "decente" o las telenovelas. Así pues, decidimos que éramos malas y veríamos porno.
Fue una cosa harto divertida, las historias eran geniales, tanto que aún recuerdo una: se trataba de un monito, productor de videos porno, que había puesto un anuncio en el periódico para llamar chicas que quisieran hacer cine, así, sin más. Total que las niñas llegaban y él les decía la neta: actuarían en películas porno, no faltó la que se salió indignada pero la mayoría permanecía y el productor "las convencía" de tener sexo con él. Había alguna que otra que decía que era virgen, ja. Eran adolescentes y estaban guapas, yo no sé si soy la única que ha soñado con participar en una peli de esas, no tanto por el tema, sino por la forma en que los hombres de esas cintas externan su deseo para con las mujeres. (No me quejo de lo que me ha tocado, pero nunca me he visto en una pantalla como para creérmela tanto) (Chale, soné a Homero Simpson: sólo creo lo que me dice la tele).
Esa noche descubrimos un lindo lunar en "el pipi" (ja!) de un modelo, y de otro, y de otro, apareció en diferentes historias - no es que hayamos sido mironas pero el lunar estaba ahí y era casi imposible no verlo - así que descubrimos que los modelos eran cambiados cuando llegaba la escena closeupera. Más risa aún.
Ese fue mi primer acercamiento y estuvo chido. Ya después vino otro bastante más proactivo, del que no hablaré porque soy una dama y mi caballero se merece todo mi respeto.
La afición por las peli-cachondas es bien variada, en una ocasión un chico hizo muecas cuando le dije de mi gusto. A mi también me gustaban - dijo - pero hace como 5 años. Lo que si no me late nada es eso de que escondan las cámaras en los hoteles (¿al diablo con la intimidad?), mucho menos que empiecen con sus tarugadas de video de una violación. Esas si que son chingaderas.
Y pues ya, seguro a muchos de ustedes les importa un carajo la historia que gira en torno a mi primera película porno pero ¡qué diablos! las mujeres también tenemos secretos que nos gusta revelar... y de algo tenía que escribir...
Espero tu comentario, latita...

21 de agosto de 2007

Súper diug... súper WoW

Pues bien, hoy se repitió aquella triste historia del "Qué jodido fue mi día". Tuve unas horas de mala racha que a continuación relataré.
Algo me pasa de diciembre a la fecha que se me obstruyeron las ganas de escribir de amor y erotismo. Sí lo hago pero con muchas reservas y rascándole duro al sentimiento (eso se lo debemos agradecer a un personaje del que no hablaremos ahora... ni nunca) (No sé por qué esto vino al cuento pero ya lo escribí y no lo borraré, tal vez Freud tendría una respuesta).
El punto es que este día inició gachamente, salí de mi casa con $10 en la bolsa y no me percaté sino hasta que llegué al metro destino, gracias a Diospadre había guardado $3.50 para mi pasaje. Luego, ¡zas! que me doy cuenta de que también se me olvidó la tarjeta de acceso... Luego un muchachón -- sí el de los rizos de rico olor -- casi me canceló, luego me rebotaron mi recibo de honorarios y resulta que no me pagarán sino hasta dentro de 4 semanas y finalmente me enteré de que uno de mis 3 amores de la vida está a un tantito de casarse...Buaaaa!!! Para cortarse las venas.
Al final, a eso de las 6pm yo ya estaba que me llevaba la chingada, tomé mis cosas y partí a mi casita. Ya afuerita respiré hondo y pensé: no, maldita sea, no puede ser que desperdicie el día.
Mucho no hice, lo que sí fue que hablé con una amiga de antaño (aquella que me enseñó eso de probar los cacahuatitos antes de llegar al plato fuerte), con un carnal al que quiero mucho y con la martrix, esa vieja es una chingona. Y nada, traté de reparar mi grave error de pensar eso de: "hoy no fue mi día".
En fin, mañana, prometo que mañana hablaré de sexo y otras cosas, sólo necesito actualizarme, ¡coño!