Mentar madres por tardar 3 horas para llegar a algún lugar es de lo más común. Debí pensar en eso antes de aceptar un novio que viviera hasta "TultiHollywood", pero ¡vamos! yo no creí que estuviera tan lejos, menos aún si conocía gente que se trasladaba diariamente desde Tulti hasta Ciudad Universitaria. Además luego me citaba con Paris (quien vive por allá y ejecutó la sencilla labor de Cupido) en Bellas Artes, platicábamos un rato y al final él me acompañaba hasta el metro Warrito muy nochezote, entonces yo en mi ingenuidad creía que no había tanto pedo, que la cosa estaba leve.
El primer día que viajé hasta Tulti sí me asusté. En primer lugar me fui por una ruta desconocida - había llegado a aquellos lares (Villa de las Flores) por Indios Verdes (o sea, iba rumbo a Coacalco) - y sí conocía el Peri de cuando viajaba diariamente a Mundo E, o de más atrás cuando iba a Valle Dorado cada ocho días, o igual cuando iba a Querétaro, pero mi conocimiento llegaba a PeriNorte, el resto se volvió nuevo para mí. Me espanté más porque se estaba haciendo de noche y no quiero imaginarme lo que hubiera sucedido si no hubiera sabido dónde bajarme o haberme pasado holgadamente unos cuántos kilómetros.
La verdad a mí siempre me ha gustado eso de la aventura, como cuando fui a tomarle fotos a la prima quinceañera de La Zorra a noséquépinchipueblo, allá en Guanajuato (de entrada me subí en el autobús que hacía más paradas, luego agarré un guajolotero - ni era tanto - que me dejó en el pueblo incorrecto, y bueno al final sí llegué - corriendo - a la hora de la misa, antes de que le dieran la hostia a la muchacha) o cuando fui a una entrevista para TyT a un municipio del Edomex que la verdad ya no me acuerdo del nombre, pero también andaba yo medio perdida - y medio emputada.
Entonces sí me gusta la aventura, lo que no soporto es el tráfico o desconocer el terreno - cual soldado -. Aquel día que quise sorprender a mi galán, la sorprendida fui yo. No salió como esperaba y eso es algo que me puede causar mucha molestia, enojo, ira y emputamiento. Iba yo dentro de una "combi" y parecía chamaca: todo me sorprendía. Y no es que yo no salga mucho, lo que me sorprendía era ver cosas desde otra perspectiva o lugares supuestamente muy lejanos ¡y ahora pasaba junto a ellos!
Lo que más me sorprendió fue cuando pasé sobre la López Portillo, ya bien cerca de la famosa "Bandera", y comencé a ver los finos establecimientos por los que el municipioi es famosillo y ¡zas! que me encuentro con uno: $200 pesos la noche era lo que le ofrecían a las chicas que accedieran a trabajar ahí($200 más propina, quiero suponer) "¡jijos!", pensé, "¡pero qué poquito varo! ¿No qué el sexo vende?" Si en una de esas se me ocurriera salir de mi pobreza a costillas de mi cuerpecito seguro que no vendría a buscar colocarme acá. Sacar nomás 1000 varos a la semana, aunque quiero imaginar que viernes, sábado y domingo 'ta más chido, está bien jodido. Pero no lo sé.
En fin, después de un par de horas, muchos - muchísimos - autos y tráfico de a montón llegué a la dichosa bandera con mi peor genio. Pero ahí estaba mi gallardo caballero, viviendo a un par de horas de donde yo, yendo por mí al DeFe, llevándome de regreso a mi casita y él nunca NUNCA nunca se había quejado, así que yo debía bajarle a mi berrinche. Pero una siempre quiere que la consientan así que mediomeenojé y le saqué hartas de las caricias y cantidad de los besos y pus que me contenta.
...Hay quienes dicen que el amor se acaba en el Viaducto y creo que tienen razón. Ni modo, mi feliz tórtolo, empieza a despedirte de Tulti. O al paso que voy igual soy yo la que se va pa'llá.
Anuar subió mi foto a su blog, así nos echamos la mano mutuamente.
7 de mayo de 2008
3 de mayo de 2008
Sin título
Vienes a mi
y te me quedas mirando
desnudando el paisaje de tu vida
igual que desnudas tu cuerpo
extraviado amoroso divino.
(Entonces me muestras un mundo de ojos sencillos
de viento roto
de sueño certero
de tiempo final.
Y yo quiero reconstruirte
vendarte
sanarte).
Te paras frente a mi
y me miras tan cerca como lo describió Cortázar
y también jugamos a ser el Cíclope
y nuestras narices chocan
y se acarician
y nuestros ojos pierden foco
y ya no nos vemos
y nos perdemos
cada uno
en lo que el otro
no ve.
Y hacemos poemas mentales
que no nos decimos
y sonreímos.
Y te beso.
Y luego la despedida.
(Estoy a 15 minutos de ti y aún siento tus labios sobre los míos:
danzas sobre mi boca como un feliz catador de salivas
de lenguas de dientes de mi).
Y en medio de mi frustración (estés aquí sin tenerte)
reconozco de ojos desnudos tu mirada
y el dorso de tus dedos
caricias de ojos cerrados.
Y esta noche me queda tan sólo tu mirada
tu voz grabada en un mp3:
"de verdad que a tu lado puedo sentir la vida
recorrerme el cuerpo".
Y yo ya soy tu cuerpo.
Y somos vida.
Y me quedo de ojos cerrados
mirándote.
Y a mi.
y te me quedas mirando
desnudando el paisaje de tu vida
igual que desnudas tu cuerpo
extraviado amoroso divino.
(Entonces me muestras un mundo de ojos sencillos
de viento roto
de sueño certero
de tiempo final.
Y yo quiero reconstruirte
vendarte
sanarte).
Te paras frente a mi
y me miras tan cerca como lo describió Cortázar
y también jugamos a ser el Cíclope
y nuestras narices chocan
y se acarician
y nuestros ojos pierden foco
y ya no nos vemos
y nos perdemos
cada uno
en lo que el otro
no ve.
Y hacemos poemas mentales
que no nos decimos
y sonreímos.
Y te beso.
Y luego la despedida.
(Estoy a 15 minutos de ti y aún siento tus labios sobre los míos:
danzas sobre mi boca como un feliz catador de salivas
de lenguas de dientes de mi).
Y en medio de mi frustración (estés aquí sin tenerte)
reconozco de ojos desnudos tu mirada
y el dorso de tus dedos
caricias de ojos cerrados.
Y esta noche me queda tan sólo tu mirada
tu voz grabada en un mp3:
"de verdad que a tu lado puedo sentir la vida
recorrerme el cuerpo".
Y yo ya soy tu cuerpo.
Y somos vida.
Y me quedo de ojos cerrados
mirándote.
Y a mi.
1 de mayo de 2008
El estrés del cambio de oficina
Siempre he tratado de ser una mujer paciente. Pero en verdad esta vez me están colmando el plato. Siempre he tenido una buena relación con mis compañeros de trabajo. Supongo que debido a que nos dedicamos a lo mismo y encajamos en algunas cosas: reíamos, veíamos fotos de hombres (y mujeres) con poca ropa, nos poníamos de acuerdo para las chelas, disfrutábamos los chistes y las ocurrencias, hasta aguantaba a las que se dedicaban a hablar de dietas (bien flacas como estaban) y cuando algo no me latía, "agarraba y me iba". Pero hasta eso caían bien.
Luego de dejar Expansión, a los buenos amigos chilangos y todo lo bueno que tenía con ellos (risa, chismes, chelas y cigarro), y llegar a un trabajo nuevo (ya saben uno es mercenario periodístico) donde se supone me iría mejor (más considerando que me quiero ir a vivir con mi novio, ah, jijo, pus sí, ya tengo novio, ouuiii!, y es requetechido, y requetesexy y requetelisto, el cabrón), siento harta nostalgia. Según yo acá todo sería más alivianado pero pos nel, ahora me rodea gente que se dedica a... se dedica a... en realidad no lo sé. Algo hacen pero aún no descubro qué. Por lo pronto su afición favorita es provocar mi molestia.
"¿Por qué te hacen enojar, pinche amarguetas?" Sería su pregunta. Acá la respuesta:
Son justo dos tipitos. Él lleva un nombre impronunciable para mi, ya saben relación de conceptos, el de ella aún no lo sé y creo que no me interesa conocerlo (sí, prejuzgo, me vale). Él tiene una voz espantosa, como si pasaras una lija sobre el pavimento recién colocado. Ella tiene esos modos, ¡puff!, ya sabes, utiliza el "amiguita", "amiguito". Me choca la gente que se refiere así de las personas: nena, amiga... ¡qué ganas! ¡Pus si pa eso tenemos un nombre! Además cada que me dicen nena me hacen sentir una de dos o como perro o como barbie. Y no soy ninguna de las dos cosas. Y bueno, cuando le dicen a una amiga. "Sí, amiga", dicen... y me hacen sentir como que están pensando en la forma de clavarme un puñal por la espalda.
Pero eso no es lo peor, les encanta llamar la atención. Y gritarse. Y faltarse al respeto dando a entender que son tan chidos, tan súper cuates, tan culs, que pueden destrozarse... pero jamás hacerse daño.
¡Coño!
Pero eso tampoco es lo peor, lo más increíble es que ese par no conoce los audífonos. No es que no me guste la música que ponen, sí me gusta. Me late Belanova, me late Pequeños Musical, me late Soda Estéreo, hasta Porter, pues. El grandísimo pedo radica en que esos grupos me gustan cuando soy YO la que decide escucharlos, no cuando me obligan a hacerlo. (Hablando de sonidos que a uno lo obligan a escuchar: mis vecinos del departamento de arriba están teniendo una acalorada sesión sexual... ¿dónde están mis audífonos?) Decía yo grinchmente que LOS ESCUCHO CUANDO YO QUIERO no cuando el de enfrente los pone a todo volumen... y encima canta.
Desde el primer día que los conocí (quiero decir sus voces) supe que tenía de dos sopas o pedirles amablemente que cambiaran sus hábitos o gritarles desde mi lugar: "¡chinga! ¡Toma estos pinches audífonos y canta para tus adentros!". Obvio les aventaría los audífonos y crearía en ellos una imagen de "Sandrink-amargada-malpedera", que por lo demás nunca me ha sobrado o incomodado. Además, no tendría amigos en mi nueva oficina.
Como ahora no los tengo.
Extraño a mis amigos chilangos.
Mucho.
Luego de dejar Expansión, a los buenos amigos chilangos y todo lo bueno que tenía con ellos (risa, chismes, chelas y cigarro), y llegar a un trabajo nuevo (ya saben uno es mercenario periodístico) donde se supone me iría mejor (más considerando que me quiero ir a vivir con mi novio, ah, jijo, pus sí, ya tengo novio, ouuiii!, y es requetechido, y requetesexy y requetelisto, el cabrón), siento harta nostalgia. Según yo acá todo sería más alivianado pero pos nel, ahora me rodea gente que se dedica a... se dedica a... en realidad no lo sé. Algo hacen pero aún no descubro qué. Por lo pronto su afición favorita es provocar mi molestia.
"¿Por qué te hacen enojar, pinche amarguetas?" Sería su pregunta. Acá la respuesta:
Son justo dos tipitos. Él lleva un nombre impronunciable para mi, ya saben relación de conceptos, el de ella aún no lo sé y creo que no me interesa conocerlo (sí, prejuzgo, me vale). Él tiene una voz espantosa, como si pasaras una lija sobre el pavimento recién colocado. Ella tiene esos modos, ¡puff!, ya sabes, utiliza el "amiguita", "amiguito". Me choca la gente que se refiere así de las personas: nena, amiga... ¡qué ganas! ¡Pus si pa eso tenemos un nombre! Además cada que me dicen nena me hacen sentir una de dos o como perro o como barbie. Y no soy ninguna de las dos cosas. Y bueno, cuando le dicen a una amiga. "Sí, amiga", dicen... y me hacen sentir como que están pensando en la forma de clavarme un puñal por la espalda.
Pero eso no es lo peor, les encanta llamar la atención. Y gritarse. Y faltarse al respeto dando a entender que son tan chidos, tan súper cuates, tan culs, que pueden destrozarse... pero jamás hacerse daño.
¡Coño!
Pero eso tampoco es lo peor, lo más increíble es que ese par no conoce los audífonos. No es que no me guste la música que ponen, sí me gusta. Me late Belanova, me late Pequeños Musical, me late Soda Estéreo, hasta Porter, pues. El grandísimo pedo radica en que esos grupos me gustan cuando soy YO la que decide escucharlos, no cuando me obligan a hacerlo. (Hablando de sonidos que a uno lo obligan a escuchar: mis vecinos del departamento de arriba están teniendo una acalorada sesión sexual... ¿dónde están mis audífonos?) Decía yo grinchmente que LOS ESCUCHO CUANDO YO QUIERO no cuando el de enfrente los pone a todo volumen... y encima canta.
Desde el primer día que los conocí (quiero decir sus voces) supe que tenía de dos sopas o pedirles amablemente que cambiaran sus hábitos o gritarles desde mi lugar: "¡chinga! ¡Toma estos pinches audífonos y canta para tus adentros!". Obvio les aventaría los audífonos y crearía en ellos una imagen de "Sandrink-amargada-malpedera", que por lo demás nunca me ha sobrado o incomodado. Además, no tendría amigos en mi nueva oficina.
Como ahora no los tengo.
Extraño a mis amigos chilangos.
Mucho.
24 de abril de 2008
Citalopram para combatir el estrés
Alejandra se quitó de encima todo. Tomó su cabello y de uno a uno se sacudió el polvo de encima. Tiró de a poco su ropa y sacudió su tristeza, su fragor. Cogió las tijeras y se arrancó mechas de cabello, sacudió parte de su tiempo. Se encajó las uñas en su carne, se encajó las uñas en su carne, se encajó las uñas en su carne. Y no sangró. Entonces pellizcó sus piernas, las golpeo, el puño cerrado, pa!, pa!, pa! Se derrumbó.
Alejandra, desnuda, sin cabello, de piel arañada, piernas moreteadas y lágrimas derramadas se acurrucó en el balcón. Estaba destruída. El cielo estaba gris y relampagueaba. Ella miraba la calle. La de enfrente. Vacía. Casa victoriana, ventanas grandes, blancas, maltratadas. Nadie caminaba. Ella estaba ahí sentada y nadie lo notaba.
Entonces se levantó, cerró la ventana, tomó su cabello, su ropa, cubrió su piel. Quemó su tiempo, el de atrás, el que la maltrataba y la hacía vomitar. Remendó su tristeza y sus alas, las que no usaba para volar.
Ahora todo lo mira desde el cielo. Su cabello es largo, anda desnuda y toma Citalopram para evitar el estrés.
Alejandra, desnuda, sin cabello, de piel arañada, piernas moreteadas y lágrimas derramadas se acurrucó en el balcón. Estaba destruída. El cielo estaba gris y relampagueaba. Ella miraba la calle. La de enfrente. Vacía. Casa victoriana, ventanas grandes, blancas, maltratadas. Nadie caminaba. Ella estaba ahí sentada y nadie lo notaba.
Entonces se levantó, cerró la ventana, tomó su cabello, su ropa, cubrió su piel. Quemó su tiempo, el de atrás, el que la maltrataba y la hacía vomitar. Remendó su tristeza y sus alas, las que no usaba para volar.
Ahora todo lo mira desde el cielo. Su cabello es largo, anda desnuda y toma Citalopram para evitar el estrés.
21 de abril de 2008
Mientras hacemos el amor
Sudo,
sudo mucho
en las madrugadas, cuando recién despierto,
tapada hasta el cuello
y soñando con tu pelo.
Sudo durante las mañanas,
al medio día,
y hasta de madrugada.
Sudo cuando viajo en metro
y voy distraída
junto al hombre
que pone su axila junto a mi cara
y me asfixia.
Me asfixia su hedor
y mi sudor entonces me sofoca
y se envuelve en migraña
y en una gota por mi espalda se resbala.
Sudo entonces dentro del metro,
en el camión,
cuando laboro
y estoy sentada mientras tecleo,
y me encuentro rodeada de otros sudores,
quemándome en sudor frío
oliendo su sudor podrido.
Sudo igual mientras camino
y el sol se me clava como 30 espadas,
como un horno que me consume en 30 mil brasas.
Sudo igual durante el sexo.
Suda mi abdomen
como antes no lo hacía,
sudo y lames mi sudor,
sudo
y mi frente se atesta de sudor que tu lames,
y derramo sobre tu cara gotas de sudor.
Sudo
y estoy junto a ti
y mi sudor pierde autonomía
y mi sudor
y tu sudor
se confunden
mientras hacemos
el amor.
Y es entonces que adoro el sudor.
sudo mucho
en las madrugadas, cuando recién despierto,
tapada hasta el cuello
y soñando con tu pelo.
Sudo durante las mañanas,
al medio día,
y hasta de madrugada.
Sudo cuando viajo en metro
y voy distraída
junto al hombre
que pone su axila junto a mi cara
y me asfixia.
Me asfixia su hedor
y mi sudor entonces me sofoca
y se envuelve en migraña
y en una gota por mi espalda se resbala.
Sudo entonces dentro del metro,
en el camión,
cuando laboro
y estoy sentada mientras tecleo,
y me encuentro rodeada de otros sudores,
quemándome en sudor frío
oliendo su sudor podrido.
Sudo igual mientras camino
y el sol se me clava como 30 espadas,
como un horno que me consume en 30 mil brasas.
Sudo igual durante el sexo.
Suda mi abdomen
como antes no lo hacía,
sudo y lames mi sudor,
sudo
y mi frente se atesta de sudor que tu lames,
y derramo sobre tu cara gotas de sudor.
Sudo
y estoy junto a ti
y mi sudor pierde autonomía
y mi sudor
y tu sudor
se confunden
mientras hacemos
el amor.
Y es entonces que adoro el sudor.
20 de abril de 2008
Falda de cuadritos y zapatos recién boleados
Se vieron 10 pasos antes de cruzarse, cada uno venía por su lado, caminando con la rapidez de quien los llevaba tomados de la mano; no me interesó ver el rostro de sus acompañantes.
Me sorprendió la mirada de él, la sonrisa de él, su ansiedad.
A ella sólo la vi de espaldas, vestía una falda corta y mallas, la habían peinado con una coqueta cola de caballo y no caminaba, casi corría.
Cuando por fin se encontraron a centímetros de distancia, él sonrío tanto que dejó ver ese colmillo que le faltaba.
Dos pasos después se cruzó conmigo y seguía sonriendo. Caminé unos pasos más y ella casi volteó. Yo también lo hice por curiosidad, feliz de reconocer un encuentro infantil digno de un texto corto, de no más de 250 palabras. Entonces pasó que el niño volteó para verla una vez más, quizá por última vez.
Seguí caminando y me encontré con un rostro de niña que buscaba la sonrisa que la había encantado por segundos. Hacía tiempo que no veía tanta sinceridad en una mirada, tanta alegría en una sonrisa. Y ni siquieran sabían su nombre.
Eso pasó hace más de un mes. Ansío volver a encontrar una escena así, digna de 250 palabras más.
Me sorprendió la mirada de él, la sonrisa de él, su ansiedad.
A ella sólo la vi de espaldas, vestía una falda corta y mallas, la habían peinado con una coqueta cola de caballo y no caminaba, casi corría.
Cuando por fin se encontraron a centímetros de distancia, él sonrío tanto que dejó ver ese colmillo que le faltaba.
Dos pasos después se cruzó conmigo y seguía sonriendo. Caminé unos pasos más y ella casi volteó. Yo también lo hice por curiosidad, feliz de reconocer un encuentro infantil digno de un texto corto, de no más de 250 palabras. Entonces pasó que el niño volteó para verla una vez más, quizá por última vez.
Seguí caminando y me encontré con un rostro de niña que buscaba la sonrisa que la había encantado por segundos. Hacía tiempo que no veía tanta sinceridad en una mirada, tanta alegría en una sonrisa. Y ni siquieran sabían su nombre.
Eso pasó hace más de un mes. Ansío volver a encontrar una escena así, digna de 250 palabras más.
15 de abril de 2008
La drink en Kala editores
Bien dice Julio Cortázar que de los buenos sentimientos nace la mala literatura. Ahora estoy muy contenta y me dedico a hacer un análisis sobre mi labor poética, mi legado dentro de la poesía y demás conceptos que ocupan a todo artista preocupado por no reproducir sus propios errores.
Luego entonces, me encuentro en un proceso de purificación. Sin embargo, el buen Anuar (te quiero, mi querido amigo Anuar) se dio a la tarea de promover mi trabajo poético. Así que quienes deseen votar por el poemilla que subimos Anuarcín y yo, háganlo. Yo estaré en verdad agradecida.
Saludos y prepárense para la siguiente etapa (adiós, poesía malhecha!)
Luego entonces, me encuentro en un proceso de purificación. Sin embargo, el buen Anuar (te quiero, mi querido amigo Anuar) se dio a la tarea de promover mi trabajo poético. Así que quienes deseen votar por el poemilla que subimos Anuarcín y yo, háganlo. Yo estaré en verdad agradecida.
Saludos y prepárense para la siguiente etapa (adiós, poesía malhecha!)
7 de abril de 2008
Una despedida bien chilanga
Pos sí, me voy de Expansión.
Y la banda chilanga me organizó una chestita.
Y el Troy grabó un viedín.
Las evidencias están ahí.
El amor, en el aire.
Tú en mi corazón.
Yo, una cursi...
Y no me importaaaaa!!!
Y la banda chilanga me organizó una chestita.
Y el Troy grabó un viedín.
Las evidencias están ahí.
El amor, en el aire.
Tú en mi corazón.
Yo, una cursi...
Y no me importaaaaa!!!
4 de abril de 2008
Abriendo caminos (Parte 1)
Porque eres todo lo que había buscado
y no
Porque me recordaste cosas que negaba y me negaban.
Porque arrastramos los pies,
y abrimos camino en la tierra,
y nos llenamos de tierra,
y no nos importa nada mas que seguir
arrastrando los pies
para seguir abriendo camino
y jugar a adivinar el momento en que nos consumiremos.
Porque nuestros rostros enmarcados en tu cabello.
Y tu mirada.
Y tus palmas erizando mi silencio.
Y tu lengua recorriéndome.
Y no querer aprenderte de memoria
para siempre sorprenderme
y sorprenderte.
Porque quiero ser uno de tus mundos,
y que multipliques 80 veces 80
y resulte el total de veces que hagas girar la rueda
y cuando la veas ceder
vuelvas a multiplicar
y nunca
dejes
que
se detenga.
PS ¡Arriba la inspiranciaaaa!
y no
Porque me recordaste cosas que negaba y me negaban.
Porque arrastramos los pies,
y abrimos camino en la tierra,
y nos llenamos de tierra,
y no nos importa nada mas que seguir
arrastrando los pies
para seguir abriendo camino
y jugar a adivinar el momento en que nos consumiremos.
Porque nuestros rostros enmarcados en tu cabello.
Y tu mirada.
Y tus palmas erizando mi silencio.
Y tu lengua recorriéndome.
Y no querer aprenderte de memoria
para siempre sorprenderme
y sorprenderte.
Porque quiero ser uno de tus mundos,
y que multipliques 80 veces 80
y resulte el total de veces que hagas girar la rueda
y cuando la veas ceder
vuelvas a multiplicar
y nunca
dejes
que
se detenga.
PS ¡Arriba la inspiranciaaaa!
3 de abril de 2008
De adioses y empleos chocantes
Mi madre siempre me ha dicho que soy inestable: en los trabajos, en las relaciones, en todo. El punto es que por primera ver en la vida ella se equivocó. Sí, mi madre ha errado.
Bueno, cabe recordar que antes sí lo era, o al menos eso le parecía a ella, que se basaba en que no podía durar en un empleo más de dos semanas o un mes a lo mucho, dependiendo... El punto es que la mujer no consideraba que se trataba de empleos chaquetos: pintar botones (fui obrera), vender ropa en el mercado (era yo marchante), vender tarjetas American Express Black vía telefónica (por eso los odié más)... yo gracias al cielo no tengo aún obligaciones tales que me exijan soportar un empleo así , por lo tanto abortaba la misión en menos de un mes).
Total que ahora que soy una mujer "madura" y toda una profesionista sigo en el maldito pinche mood. No conservo empleos. Llevo tres en la lista en menos de dos años, voy por el cuarto. Y aunque todos han sido para mejorar, me cago de miedo al pensar que mi mamá llegue - al final - a tener razón y sea yo una inestable. (Hay quienes creen que está chido eso de cambiar de empleo con tanta euforia... pero no lo está tanto... un día mi ambición me aplastará la cabeza, apachurrará "mis adentros" y mis sesos quedarán embarrados en el suelo, creo, ojalá no).
Conclusión: me voy de Expansión, dejo a mis amiguitos de Chilango y a mis lindas compañeritas de Quiens.
Lo que más me duele es que no disfrutaré del nuevo acueducto deprimido que hará los trayectos de Observatorio a Constituyentes menos kilométricos.
Que ya no saldré a fumar con Ruy y Josué y Maikis.
Que me perderé de las sesiones matutinas de café.
Que ya no seré la warra entre las naises.
Que la fama de quien-tv se irá tan fácil como llegó.
Por lo pronto veamos qué nos depara el futuro y sintámonos iluminados por el mundo... porque aunque yo ya no sé si el mundo andaba patas arriba y se acomodó o si estaba acomodado y se puso patas arriba... al fin las piezas están colocándose en el tablero a mi favor.
Y ando más sonriente que antes.
Y estoy enamorada de José Luis.
Bueno, cabe recordar que antes sí lo era, o al menos eso le parecía a ella, que se basaba en que no podía durar en un empleo más de dos semanas o un mes a lo mucho, dependiendo... El punto es que la mujer no consideraba que se trataba de empleos chaquetos: pintar botones (fui obrera), vender ropa en el mercado (era yo marchante), vender tarjetas American Express Black vía telefónica (por eso los odié más)... yo gracias al cielo no tengo aún obligaciones tales que me exijan soportar un empleo así , por lo tanto abortaba la misión en menos de un mes).
Total que ahora que soy una mujer "madura" y toda una profesionista sigo en el maldito pinche mood. No conservo empleos. Llevo tres en la lista en menos de dos años, voy por el cuarto. Y aunque todos han sido para mejorar, me cago de miedo al pensar que mi mamá llegue - al final - a tener razón y sea yo una inestable. (Hay quienes creen que está chido eso de cambiar de empleo con tanta euforia... pero no lo está tanto... un día mi ambición me aplastará la cabeza, apachurrará "mis adentros" y mis sesos quedarán embarrados en el suelo, creo, ojalá no).
Conclusión: me voy de Expansión, dejo a mis amiguitos de Chilango y a mis lindas compañeritas de Quiens.
Lo que más me duele es que no disfrutaré del nuevo acueducto deprimido que hará los trayectos de Observatorio a Constituyentes menos kilométricos.
Que ya no saldré a fumar con Ruy y Josué y Maikis.
Que me perderé de las sesiones matutinas de café.
Que ya no seré la warra entre las naises.
Que la fama de quien-tv se irá tan fácil como llegó.
Por lo pronto veamos qué nos depara el futuro y sintámonos iluminados por el mundo... porque aunque yo ya no sé si el mundo andaba patas arriba y se acomodó o si estaba acomodado y se puso patas arriba... al fin las piezas están colocándose en el tablero a mi favor.
Y ando más sonriente que antes.
Y estoy enamorada de José Luis.
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