
No es que me haya quedado sin palabras.
Contrastes.
Anoche ví en el cielo oscuro de la carretera de Los Arcos (Tepozotlán, edomex) una estrella fugaz y no pedí un deseo, ¡fuck!
Ahora cada vez que vaya a un lugar boscoso pensaré en ti, igual cuando pase por el puesto de las gorditas de chicharrón o cuando vea un neon "blue" pasar, y cuando un hotel, una canción de Peter Murphy, una estrella fugaz, cualquier estrella.
Lo que más me gusta es el descubrimiento. La aventura. Para la próxima: la tirolesa...
(Foto: Divertida combinación de la onda del Halloween y la onda del Día de Muertos)
Por segunda ocasión, Jacka me invitó a su semana mortuoria, vía facebook. Y, más vale tarde que nunca, ¡por fin me puse las pilillas!
Mi historia, única e irrepetible, de espantos es esta.
¿Ofrenda para alguien que admiro?

"Tu espíritu y tu alma son como el aire, estás dentro de mi corazón".
"Su recuerdo lo guardo en mi corazón".
"El amor que te tenemos nunca se desvalencerá, aunque no te encuentres aquí".
"Su nombre siempre vivirá en nuestros corazones".

Ambos andábamos con ganas de un Jaloguín, pero sin nada en el panorama --Cristos me había invitado a uno pero cobraban cover y odio que cobren cover. Y Xtina me había invitado a otro pero tampoco fuimos--. Total que sin resignación aún, tomamos ponche y con elote en mano, yomi!, retomamos nuestros pasos pa ver qué salía. Al final decidimos que mejor cada uno a casita, protegidos del tipejo que nos vio, ya por mis rumbos, con el tripié y nos quiso asaltar, ahí por el que era hogar del muy famoso caníbal de la Warrior.
El domingo asegún iríamos a ver la ofrenda del Zócalo pero no hubo tal, así que agarramos camino pal cine. Nunca nos pusimos de acuerdo y nos quedamos sin cine pero sí con un delicioso pay de queso con mermelada de maracuya (aaah, soy un cerdooo).