1 de mayo de 2008

El estrés del cambio de oficina

Siempre he tratado de ser una mujer paciente. Pero en verdad esta vez me están colmando el plato. Siempre he tenido una buena relación con mis compañeros de trabajo. Supongo que debido a que nos dedicamos a lo mismo y encajamos en algunas cosas: reíamos, veíamos fotos de hombres (y mujeres) con poca ropa, nos poníamos de acuerdo para las chelas, disfrutábamos los chistes y las ocurrencias, hasta aguantaba a las que se dedicaban a hablar de dietas (bien flacas como estaban) y cuando algo no me latía, "agarraba y me iba". Pero hasta eso caían bien.
Luego de dejar Expansión, a los buenos amigos chilangos y todo lo bueno que tenía con ellos (risa, chismes, chelas y cigarro), y llegar a un trabajo nuevo (ya saben uno es mercenario periodístico) donde se supone me iría mejor (más considerando que me quiero ir a vivir con mi novio, ah, jijo, pus sí, ya tengo novio, ouuiii!, y es requetechido, y requetesexy y requetelisto, el cabrón), siento harta nostalgia. Según yo acá todo sería más alivianado pero pos nel, ahora me rodea gente que se dedica a... se dedica a... en realidad no lo sé. Algo hacen pero aún no descubro qué. Por lo pronto su afición favorita es provocar mi molestia.
"¿Por qué te hacen enojar, pinche amarguetas?" Sería su pregunta. Acá la respuesta:
Son justo dos tipitos. Él lleva un nombre impronunciable para mi, ya saben relación de conceptos, el de ella aún no lo sé y creo que no me interesa conocerlo (sí, prejuzgo, me vale). Él tiene una voz espantosa, como si pasaras una lija sobre el pavimento recién colocado. Ella tiene esos modos, ¡puff!, ya sabes, utiliza el "amiguita", "amiguito". Me choca la gente que se refiere así de las personas: nena, amiga... ¡qué ganas! ¡Pus si pa eso tenemos un nombre! Además cada que me dicen nena me hacen sentir una de dos o como perro o como barbie. Y no soy ninguna de las dos cosas. Y bueno, cuando le dicen a una amiga. "Sí, amiga", dicen... y me hacen sentir como que están pensando en la forma de clavarme un puñal por la espalda.
Pero eso no es lo peor, les encanta llamar la atención. Y gritarse. Y faltarse al respeto dando a entender que son tan chidos, tan súper cuates, tan culs, que pueden destrozarse... pero jamás hacerse daño.
¡Coño!
Pero eso tampoco es lo peor, lo más increíble es que ese par no conoce los audífonos. No es que no me guste la música que ponen, sí me gusta. Me late Belanova, me late Pequeños Musical, me late Soda Estéreo, hasta Porter, pues. El grandísimo pedo radica en que esos grupos me gustan cuando soy YO la que decide escucharlos, no cuando me obligan a hacerlo. (Hablando de sonidos que a uno lo obligan a escuchar: mis vecinos del departamento de arriba están teniendo una acalorada sesión sexual... ¿dónde están mis audífonos?) Decía yo grinchmente que LOS ESCUCHO CUANDO YO QUIERO no cuando el de enfrente los pone a todo volumen... y encima canta.
Desde el primer día que los conocí (quiero decir sus voces) supe que tenía de dos sopas o pedirles amablemente que cambiaran sus hábitos o gritarles desde mi lugar: "¡chinga! ¡Toma estos pinches audífonos y canta para tus adentros!". Obvio les aventaría los audífonos y crearía en ellos una imagen de "Sandrink-amargada-malpedera", que por lo demás nunca me ha sobrado o incomodado. Además, no tendría amigos en mi nueva oficina.
Como ahora no los tengo.
Extraño a mis amigos chilangos.
Mucho.

2 comentarios:

Josue Corrunner dijo...

Nosotros nel, tú eres QUIÉNs.
Chale con tu chamba no chida.

Además, que "queen-drama" seguro eso decías de nostros cuando llegaste.

Punto bueno: a ti no te tocó cuando los de sistemas hacían lo mismo: poner canciones a todo volumen de Mana... y las cantaban, y no se sabían las letras.

Jajaja, calma nena, puede ser peor, te pueden decir "amiguis".

Chale, pos ya regresa, no?


Ya, ya, también te extrañamos. A veces.

A tus calabazas, sobretodo jajaja

Issie dijo...

Jejejeje pues te recuerdo que fuiste tu quién se quiso mover, mija. Además ps a quien no le gusta sacudirse un poco y meter la nariz en otro lado.

Ya ves lo que te decía, hay algo ahi que no sé que es. Pero en fi, espero lo descubras y nos lo cuentes.

Si, ya regresa ....